Caso de éxito · Web y software a medida · Sant Quirze del Vallès

La Cova de Sant Quirze: una web con dos marcas y un sistema de reservas propio

La Cova de Sant Quirze es un restaurante dentro de una cueva en Sant Quirze del Vallès. Por la noche es La Cova, cena y copa. Al mediodía, el mismo espacio es Grande Focaccia, con otra carta y otro público. Mi trabajo fue que las dos propuestas se entendieran en una sola web y que reservar cada una fuera sencillo, con un programa de reservas hecho a medida.

Sector
Restaurante · Cena y copa · Mediodía italiano
Ubicación
Sant Quirze del Vallès (Vallès Occidental)
Servicios
Diseño web, SEO, contenidos y programa de reservas
Idiomas
Castellano y catalán
Marcas en la web
La Cova (noche) y Grande Focaccia (mediodía)

El punto de partida

La Cova tenía claro lo que quería ser: la referencia del Vallès Occidental para cenar y tomar una copa, y el sitio al que llamar para cenas de empresa, despedidas, cumpleaños y grupos grandes. El local acompaña: pocas salas en la comarca se parecen a comer bajo la roca.

Móvil con un calendario de reservas online sobre la mesa de un restaurante

La web no lo contaba igual de bien. Las reservas estaban repartidas entre varias plataformas, y quien llegaba no siempre sabía dónde reservar la cena y dónde la comida. Además, en el mismo espacio convivían dos propuestas muy distintas, la de noche y la de mediodía, sin que la web las separara de verdad. Y la versión en catalán, que antes existía, se había perdido por el camino.

El reto

Una sola web para dos marcas, con un camino de reserva claro para cada una, contenido para todos los planes que la gente busca y un sistema de reservas que el restaurante pudiera controlar sin depender de terceros.

Qué hice

1. Un programa de reservas hecho a medida

Lo más importante del proyecto no se ve a simple vista: el programa de reservas. Lo desarrollé a medida para cómo trabaja La Cova, con dos entradas separadas, una para las cenas y otra para los mediodías de Grande Focaccia.

El equipo gestiona desde su panel los menús de cada servicio, los turnos, el horario semanal, el aforo y los días especiales. Nochevieja, por ejemplo, tiene su propio horario y su propio menú, y solo se puede reservar para la cena del 31 de diciembre. Cuando un día cambia, se cambia en el programa y la página de reservas lo muestra al momento.

También cuidé los detalles que no salen en ninguna lista de funciones pero que se notan. Al confirmar, el cliente ve una pantalla con el proceso en marcha en lugar de un botón que se queda quieto, y el botón se bloquea para evitar reservas dobles. Los correos de confirmación salen justo después, sin hacer esperar a nadie. En el panel, las reservas canceladas van en una lista aparte y no se mezclan con las confirmadas ni cuentan en los totales.

Además, el programa tiene una API propia. Gracias a ella puedo crear o ajustar menús, turnos y días especiales directamente cuando el restaurante lo necesita, con un modo de prueba antes de aplicar cada cambio y un registro para deshacerlo. Es el tipo de trabajo que hago en desarrollo de software a medida.

2. Una web, dos marcas

La Cova mantiene su estilo oscuro y elegante, con la tipografía de titulares y el amarillo intenso de la casa. Grande Focaccia tiene su propia línea: más luminosa, con su amarillo y negro, su tipografía y fotos de su comida, que no es la de la noche. Las páginas de mediodía llevan ese estilo, y así nadie confunde una carta con la otra.

El menú principal tiene un desplegable «Carta» con la carta de noche y la de mediodía, y dos botones de reserva: «Reservar cena», resaltado, y «Mediodía». En el móvil, que es donde se reserva casi siempre, revisé el menú hasta que todas las opciones cabían y se podía desplazar sin cortes.

3. Contenido para cada plan

La gente no busca «restaurante en una cueva» todos los días. Busca dónde hacer la cena de empresa, una despedida de soltera, un cumpleaños de cuarenta, una comida de domingo o un sitio para tomar algo en Sabadell. Creé una página para cada uno de esos planes y un blog con guías útiles de verdad: cómo organizar una cena de grupo, cuándo reservar la cena de Navidad de empresa o qué preguntar antes de cerrar un menú.

Cada página lleva a su reserva en un clic y se enlaza con las demás, para que quien llega por una búsqueda encuentre también lo siguiente que necesita. Es el enfoque que aplico en SEO para restaurantes: contenido que responde a lo que se busca, con la reserva siempre a mano.

4. Catalán y una carta que se actualiza sola

Recuperé la versión en catalán con las páginas principales, con su selector de idioma y su formulario propio. Los menús de temporada, de grupo y de eventos se editan como datos, en castellano y en catalán, sin tocar el diseño de la página. La carta de Grande Focaccia, que antes solo existía en PDF, tiene ahora su propia página, legible en el móvil.

5. Lo técnico que no se ve

  • Correo enviado desde un buzón propio del dominio, para que las confirmaciones y los formularios no acaben en spam.
  • Datos estructurados de restaurante, menús y preguntas frecuentes para buscadores y asistentes de IA.
  • Redirecciones de las URL antiguas, para no perder nada de lo que ya estaba posicionado.
  • Fotos reales del local en las páginas de La Cova, en lugar de imágenes de ambiente genéricas.
  • Banner de cookies, textos legales y formulario de contacto revisados y probados.

Qué cambia para La Cova

Hoy, quien quiere cenar reserva la cena, quien quiere comer reserva el mediodía, y quien viene con un grupo grande sabe que lo mejor es escribir por WhatsApp. La web explica las dos propuestas sin mezclarlas, en dos idiomas, y el restaurante controla su propio sistema de reservas: decide los turnos, los menús y los días especiales sin esperar a una plataforma externa.

El restaurante también lo explica a sus clientes en su guía cómo reservar en La Cova.

La parte de captación con campañas la cuento en otro caso: La Cova de Sant Quirze con Google Ads.

Lo que me llevo de este proyecto

En hostelería, la web no termina en la portada. Termina cuando el cliente tiene la reserva confirmada en su correo. Por eso, en un restaurante con varios servicios, merece la pena pensar el recorrido completo: qué busca la gente, dónde aterriza, cómo distingue un servicio del otro y qué pasa cuando pulsa «Reservar». Si una de esas piezas falla, el resto del trabajo se queda a medias.

También me reafirma en algo: cuando un negocio tiene una forma de trabajar propia, a veces la mejor herramienta es la que se hace a su medida. No siempre hace falta, pero cuando hace falta, se nota cada día en la operativa.

¿Cuándo tiene sentido un sistema de reservas propio?

No todos los restaurantes lo necesitan. Si tienes un solo servicio, una carta estable y pocas fechas especiales, una plataforma estándar suele bastar. Un sistema propio empieza a compensar cuando hay varios servicios con reglas distintas, menús que cambian a menudo, grupos que requieren condiciones propias o fechas como Nochevieja que funcionan aparte. También cuando el negocio quiere que la reserva viva en su propia web y que los datos de sus clientes sean suyos. Si tienes dudas sobre tu caso, lo vemos juntos antes de decidir nada.

Web y reservas · Vallès Occidental
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