El plazo de una web depende de dos factores: lo que tarda la agencia en hacer su parte y lo que tarda el cliente en hacer la suya. En mi experiencia desarrollando webs para empresas del Vallès y Cataluña, el segundo factor suele ser el que más alarga los proyectos. No porque el cliente no quiera: sino porque nadie le avisó de lo que necesitaba preparar antes de empezar.
Plazos habituales por tipo de web (media del sector)
| Tipo de proyecto | Plazo habitual en el sector | Plazo con retrasos del cliente |
|---|---|---|
| Landing page única | 1–2 semanas | 2–4 semanas |
| Web corporativa básica (3–5 páginas) | 2–4 semanas | 4–8 semanas |
| Web corporativa media (8–15 páginas) | 4–8 semanas | 8–16 semanas |
| Web con blog y SEO integrado | 6–10 semanas | 10–20 semanas |
| Tienda online (ecommerce) | 8–16 semanas | 16–30 semanas |
| Web a medida con funcionalidades | 3–9 meses | 6–18 meses |
Los plazos de la columna «con retrasos del cliente» no son exagerados. Son los que veo en proyectos donde el cliente no tenía preparado el contenido, no tenía claras las decisiones de diseño o cambió de opinión sobre la estructura en mitad del desarrollo.
Con Marketboom, 1 semana. Una web corporativa o una tienda online estándar la entrego en 1 semana, tanto si me pasas tú los textos como si los escribo yo. Los rangos de la tabla son los habituales del sector; lo que acorta mi plazo es un proceso cerrado desde el primer día. Lo explico en diseño web en Sabadell.
Las fases de un proyecto web y cuánto dura cada una
Recopilación de información: objetivo de la web, público objetivo, competidores, estructura de páginas, referencias de diseño y funcionalidades necesarias. Si el cliente llega sin tener esto claro, esta fase se dobla fácilmente.
Propuesta visual: paleta de colores, tipografía, diseño de la página principal y una página interior. El cliente revisa y aprueba. Cada ronda de cambios añade 3–5 días. Las empresas que saben lo que quieren aprueban en 2–3 días; las que no, pueden tardar semanas.
La agencia construye la web sobre el diseño aprobado. Esta es la fase que menos depende del cliente, aunque sí requiere que el cliente entregue el contenido (textos e imágenes) a tiempo. Sin contenido, el desarrollo se detiene.
Textos optimizados, imágenes con alt text, meta descriptions, datos estructurados, velocidad de carga, sitemap. Si el contenido lo escribe la agencia, esta fase corre en paralelo al desarrollo. Si lo escribe el cliente, puede convertirse en el mayor cuello de botella.
El cliente revisa la web completa, se recogen los cambios finales, se hacen las comprobaciones técnicas (velocidad, formularios, SSL, responsive) y se lanza. La revisión del cliente es otra fase que puede alargarse si no hay una fecha clara de entrega de feedback.
La causa número 1 de retrasos: el cliente no tiene el contenido preparado cuando empieza el desarrollo. Los textos de las páginas, el logo en alta calidad, las fotos del equipo y del negocio, y las descripciones de los servicios deben estar listos antes de que empiece la maquetación. Si llegan a medias, el proyecto se para.
Dime la fecha que necesitas y te digo si es viable y qué necesito de tu parte para cumplirla.
Consultar plazo de proyecto →Cómo acelerar el desarrollo de tu web
Prepara el contenido antes de empezar. Textos de todas las páginas, fotos profesionales del negocio y el equipo, logo en vectorial o PNG de alta resolución. Sin esto, el proyecto se detiene en cuanto termina el diseño.
Define la estructura antes de la primera reunión. ¿Cuántas páginas necesitas? ¿Qué sección va en el menú? ¿Hay formulario de contacto, reservas, chat? Cuanto más claro llegues al briefing, menos iteraciones necesitarás en el diseño.
Da feedback rápido y concreto. La frase «me gusta pero cambiaría algo» es la que más retrasa proyectos. Feedback concreto: «el color del botón debería ser más oscuro, el título debería decir X en lugar de Y». Un ciclo de revisión con feedback concreto dura un día. Sin concretar, puede durar semanas.
Nombra un interlocutor único. Cuando cuatro personas de la empresa opinan sobre el diseño en momentos distintos, las instrucciones se contradicen y hay que rehacer trabajo. Un único responsable de aprobar decisiones acelera el proyecto enormemente. Es algo que trabajo desde el inicio en todos mis proyectos de diseño web en Sabadell.
Regla práctica: la mayoría de los retrasos en proyectos web dependen del cliente, no de la agencia. Esto no es una crítica: es una consecuencia normal de que la agencia tiene un equipo dedicado al proyecto y el cliente tiene su negocio que gestionar en paralelo. Saberlo de antemano permite organizarse mejor.
Preguntas frecuentes
¿Es posible hacer una web profesional en menos de 2 semanas?
Sí, si el proceso está bien organizado y el contenido está preparado. En Marketboom entrego una web corporativa o una tienda online estándar en 1 semana, tanto si me pasas tú los textos como si los escribo yo. Lo que no conviene es correr sin método: una web apresurada suele tener problemas técnicos, SEO deficiente y un diseño que no representa bien al negocio.
¿Qué pasa si necesito cambios urgentes después de lanzar la web?
Depende del contrato de mantenimiento. Con un contrato activo, los cambios urgentes suelen resolverse en 24–48 horas. Sin contrato, entras en la cola de proyectos nuevos, lo que puede tardar semanas. Por eso recomiendo siempre tener un servicio de mantenimiento contratado desde el lanzamiento.
¿Puedo lanzar la web por fases?
Sí y suele ser una buena estrategia. Lanzar una versión básica pero sólida cuanto antes (conmigo, en 1 semana) y añadir funcionalidades en fases posteriores permite estar online antes y empezar a generar tráfico mientras se completa el proyecto.
