Por Cristian Ballart · fundador de Marketboom (Sabadell, desde 2014) · Publicado el · Actualizado el
Hacer SEO es seguir siete pasos en este orden: revisar la base técnica de la web, elegir las búsquedas que hace tu cliente, optimizar las páginas que ya tienes, crear contenido para lo que falta, enlazar bien tus páginas entre sí, ganar…
Hacer SEO es seguir siete pasos en este orden: revisar la base técnica de la web, elegir las búsquedas que hace tu cliente, optimizar las páginas que ya tienes, crear contenido para lo que falta, enlazar bien tus páginas entre sí, ganar autoridad fuera de tu web y medir cada mes para corregir. En esta guía explico cómo hacer cada paso con herramientas gratuitas, con un ejemplo real de página optimizada, un checklist para imprimir y un calendario de 90 días.
En 30 segundos
Cómo hacer SEO en una web de pyme: primero se arregla lo técnico (que Google pueda rastrear e indexar), después se asigna una búsqueda principal a cada página, se reescriben títulos, encabezados y textos para esa búsqueda, se cubren con artículos las dudas que el cliente tiene antes de comprar, se conectan las páginas con enlaces internos, se consiguen menciones y enlaces externos de calidad y se revisa Search Console cada mes. Con constancia, una web local suele notar mejoras en 3–6 meses.

Antes de tocar una sola página, prepara cuatro cosas. Sin ellas trabajarás sin datos y no sabrás si lo que haces funciona:
Si todavía no tienes claro qué es exactamente el posicionamiento orgánico y por qué le interesa a tu negocio, empieza por qué es el SEO y para qué sirve en una empresa; aquí voy directamente a la parte práctica. Y si quieres formarte desde cero, sigue esta ruta para aprender SEO gratis.
El primer paso no es escribir. Es comprobar que Google puede rastrear e indexar tu web. Revisa: velocidad en móvil (PageSpeed Insights por encima de 80), que el robots.txt no bloquee nada importante, que el sitemap esté enviado en Search Console, que ninguna página clave tenga «noindex» por error, que no haya URLs duplicadas con y sin «www» y que no queden enlaces rotos. Para una primera foto rápida puedes pasar tu URL por el auditor SEO gratuito, que revisa título, descripción, encabezados, imágenes y datos estructurados de una página. Si la base está rota, todo lo que construyas encima rendirá poco.
Apunta cómo describe tu cliente lo que necesita, no cómo lo llamas tú (el método completo está en investigación de palabras clave paso a paso). Escribe tu servicio en Google y anota las sugerencias del buscador, el bloque «Otras preguntas de los usuarios» y las búsquedas relacionadas del final. En Search Console, el informe de Rendimiento te muestra búsquedas por las que ya apareces en posiciones 11–30: son las más fáciles de subir. Separa las búsquedas con intención de contratar («precio», «presupuesto», «en Sabadell») de las informativas («qué es», «cómo»). Las primeras van a páginas de servicio; las segundas, al blog.
Asigna una sola búsqueda principal a cada página y no repitas la misma en dos URLs (si lo haces, compiten entre ellas). Después coloca esa búsqueda al principio del título SEO (hasta 60 caracteres), en la meta descripción (140–155 caracteres), en el H1 y en la primera frase. Antes de guardar, prueba cómo se verá tu resultado con el simulador de resultados de Google: si el título se corta o la descripción no invita a hacer clic, reescríbelos. Revisa también que la URL sea corta y que las imágenes tengan texto alternativo descriptivo.
Con la lista del paso 2, mira qué búsquedas no tienen todavía una página que las responda y crea una por cada una. Antes de escribir, abre los cinco primeros resultados: te dicen qué formato espera Google (guía, lista, comparativa, precio) y qué extensión aproximada tienen. Responde la pregunta en el primer párrafo y desarrolla después. El contador de palabras te ayuda a comparar la longitud de tu texto con la de la competencia y a detectar palabras repetidas en exceso. Cada artículo debe enlazar a la página de servicio relacionada.
Google entiende qué páginas son importantes por cuántos enlaces internos reciben y con qué texto. Regla práctica: cada página importante debe recibir al menos tres enlaces desde textos relacionados (no solo desde el menú) y el texto del enlace debe describir el destino («diseño web en Sabadell», no «haz clic aquí»). Repasa tus artículos antiguos: casi siempre mencionan servicios sin enlazarlos.
Los enlaces de otras webs hacia la tuya siguen pesando mucho. Para una pyme, lo más accesible y seguro es: directorios serios de tu sector, la asociación empresarial o el gremio, proveedores y clientes que puedan citarte, medios locales y patrocinios de entidades de tu zona. Comprar paquetes de enlaces baratos es la forma más rápida de perder lo ganado; un enlace de una web real de tu sector vale más que cien de granjas de enlaces. Si quieres profundizar, aquí explico qué son los backlinks y cuáles convienen.
Una vez al mes, abre Search Console y compara con el mes anterior: búsquedas que suben, búsquedas que caen, páginas con muchas impresiones y pocos clics (título o descripción poco atractivos) y páginas en posiciones 8–20 (las que más rinden si las mejoras). Anota tres acciones para el mes siguiente y ejecútalas. Ese ciclo, repetido, es lo que hace que el SEO funcione.
En una web recién publicada el orden cambia un poco: lo primero es que Google la descubra. Da de alta el dominio en Search Console, envía el sitemap y solicita la indexación de la portada y de las páginas de servicio. Mientras tanto, trabaja la estructura: una página por servicio y por zona principal, nada de meter todo en la portada. Ten en cuenta que un dominio nuevo no tiene historial, así que las primeras semanas apenas verás movimiento; en cuánto tarda Google en posicionar una web detallo los plazos de indexación y cómo acortarlos.
Aquí está el atajo: Search Console ya tiene datos. Ordena las páginas por impresiones y fíjate en las que salen en la segunda o tercera página de Google. Mejorar una página que ya está en la posición 15 es mucho más rápido que posicionar una nueva desde cero. Empieza por esas, después corrige lo técnico que haya salido en la auditoría y deja el contenido nuevo para el final.
Imagina una empresa de fontanería de Sabadell que quiere aparecer por «fontanero en Sabadell». Así repartiría los elementos de su página:
El mismo esquema sirve para cualquier servicio: cambia la búsqueda principal y adapta los apartados a las dudas reales de tus clientes.
Las primeras señales (más impresiones, búsquedas entrando en la segunda página) suelen verse en ese trimestre; los clientes llegan después. Lo explico con más detalle en cuánto tarda el SEO en dar resultados.
Buena parte del SEO la puede hacer el propio negocio: completar la ficha de Google, pedir reseñas, escribir sobre lo que pregunta su cliente y revisar Search Console. Solo hace falta método y constancia.
La parte técnica (indexación, migraciones, velocidad, datos estructurados), el mapa de palabras clave y la estrategia de enlaces sí piden experiencia, porque un error ahí puede costar meses. Un punto intermedio es una consultoría SEO puntual (300 € + IVA, entrega en 48 h): reviso tu web y te dejo un plan priorizado para que lo ejecutes tú o tu equipo. Si prefieres que me encargue de todo, el SEO local o provincial cuesta 300 €/mes + IVA, sin permanencia; tienes todos los rangos del mercado en cuánto cuesta el SEO en España.
El error más caro
Trabajar meses una búsqueda que nadie hace o que está fuera de tu alcance. Dedica tiempo al paso 2: elegir bien las búsquedas decide la mitad del resultado; el resto es ejecución.
Si atiendes a clientes de una zona, empieza por el SEO local. Las búsquedas «servicio + ciudad» tienen intención de compra, menos competencia que las nacionales y resultados en menos tiempo. Combina la página de servicio optimizada con una ficha de Google completa, reseñas constantes y menciones en webs de tu zona. Es lo que trabajo en posicionamiento local y como agencia SEO en Sabadell.
Casi todo el trabajo básico se puede hacer sin pagar herramientas: Google Search Console, PageSpeed Insights, el Perfil de Empresa en Google y las sugerencias del propio buscador cubren la auditoría, las palabras clave y la medición. Lo que no es gratis es el tiempo: cuenta con 2 a 4 horas semanales de forma constante.
Para una pyme que lo hace por su cuenta, entre 2 y 4 horas semanales bastan para avanzar: una revisión mensual de Search Console, un contenido nuevo cada dos o tres semanas y mejoras puntuales en las páginas de servicio. Importa más la constancia que la intensidad.
Google Search Console, PageSpeed Insights y el Perfil de Empresa en Google son la base. Para revisar páginas concretas puedes usar el auditor SEO, el simulador de resultados de Google y el contador de palabras de Marketboom. Semrush o Ahrefs son útiles para analizar competencia, pero no son imprescindibles al principio.
No hay un número fijo. Un artículo bien enfocado a una búsqueda concreta y poco disputada puede llegar al top 5 por sí solo, y veinte artículos sin criterio no posicionan nada. Antes de escribir más, asegúrate de que cada artículo responde a una búsqueda real y enlaza a tu página de servicio.
Los cambios en títulos y textos de páginas ya indexadas se suelen notar en unas semanas. Los resultados de negocio, como llamadas o formularios, suelen llegar entre el tercer y el sexto mes en búsquedas locales y más tarde en búsquedas nacionales competidas.
Los principios son los mismos. WordPress con Yoast o Rank Math facilita editar títulos, descripciones y sitemap, pero no decide la estrategia: las búsquedas, el contenido y los enlaces funcionan igual en cualquier plataforma.
Depende de su estado técnico. Si tiene errores graves de velocidad, indexación o estructura, el SEO rendirá poco hasta corregirlos. Si la base es correcta, la mayoría de mejoras se hacen en textos, títulos y enlaces sin tocar el diseño.
Reviso tu web, defino qué búsquedas atacar y ejecuto el SEO completo. Ves la evolución en Search Console cada mes, sin permanencia.
